El taller con dieciocho empleados y tres hermanos que no se hablaban
La situación
Fallece el fundador de una empresa industrial madrileña, administrador único y titular de la mayoría del capital. Deja tres hijos: uno llevaba años trabajando en la empresa, los otros dos tenían su vida profesional al margen. Sin administrador, la sociedad no podía firmar ni operar con el banco, y había nóminas a fin de mes.
Qué hicimos
Se cubrió con urgencia el órgano de administración conforme a los estatutos para restablecer la operativa. En paralelo se verificaron los requisitos de la reducción por empresa familiar y se encargó una valoración independiente del negocio. Sobre esa base se diseñó un reparto que adjudicaba las participaciones al hijo gestor, compensando a los otros dos con los inmuebles del caudal y un calendario de pagos garantizado.
El resultado
La actividad no llegó a interrumpirse. La herencia se cerró con adjudicación de la empresa a un solo titular y sin litigio entre hermanos. Se firmó además un pacto que ordena qué ocurre si en el futuro alguno quiere entrar en el capital.
Duración del asunto: 9 meses
Caso real del despacho. Se han omitido nombres y todo dato que permita identificar a las partes.

