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Herencias · Pasivo hereditario

Deudas de la herencia

Es el asunto donde más gente se equivoca en las dos direcciones. Hay acreedores que dan por perdido un crédito porque el deudor falleció, y hay herederos que acaban pagando con su propio dinero deudas de las que nunca debieron responder. Las dos cosas se evitan sabiendo cómo funciona el pasivo de una herencia.

  • Primero averiguamos el pasivo real, que casi nunca es el que se cree
  • Después decidimos: aceptar, aceptar con límite o renunciar
  • Si usted es el acreedor, identificamos a quién y cómo reclamar
Cómo funciona

Quién paga las deudas de una persona que ha fallecido

La respuesta corta es: su herencia. La respuesta larga, que es la que importa, depende de qué hayan hecho los herederos y cuándo.

La deuda no muere con el deudor

Salvo obligaciones personalísimas, las deudas se transmiten con el resto del patrimonio. El préstamo sigue vivo, el aval sigue vigente y la deuda tributaria sigue existiendo. Lo único que cambia es la persona frente a la que se puede exigir el cumplimiento, y ese cambio tiene su propio calendario y sus propias reglas.

La herencia yacente: ese periodo en el que no hay nadie

Entre el fallecimiento y la aceptación por parte de los herederos hay un intervalo en el que el patrimonio existe pero todavía no tiene titular definitivo. Se le llama herencia yacente y no es un limbo jurídico: puede ser demandada, puede ser administrada y puede responder frente a los acreedores. Muchos acreedores se quedan parados durante meses pensando que no hay nadie a quien reclamar, y esa espera a veces les cuesta el crédito.

El heredero que acepta sin más responde con todo lo suyo

Esta es la regla que conviene tener muy presente. La aceptación pura y simple hace que el patrimonio del heredero y el del fallecido se confundan en uno solo, de modo que los acreedores del difunto pueden dirigirse contra los bienes propios del heredero: su sueldo, su vivienda, sus ahorros. Y la aceptación no siempre se hace firmando ante notario: determinados actos de disposición sobre los bienes del caudal se entienden como aceptación tácita. Vaciar la cuenta del fallecido «para los gastos» es la forma más habitual de aceptar una herencia sin querer.

Cómo se limita esa responsabilidad

La herramienta principal es la aceptación a beneficio de inventario, que separa ambos patrimonios y hace que el heredero responda únicamente hasta donde alcancen los bienes heredados. Existe también el derecho de deliberar, que permite examinar el caudal antes de decidir. Ambas figuras tienen plazos y formalidades estrictas, y son de esas cosas que funcionan perfectamente si se hacen a tiempo y no sirven absolutamente de nada si se hacen tarde.

Si usted es el acreedor, tiene más recursos de los que cree

Un acreedor de la herencia no está condenado a esperar a que la familia se organice. Puede interpelar a los llamados para que se pronuncien y dejen de tener la herencia en el aire indefinidamente. Puede dirigirse contra la herencia yacente. Y cuando hay riesgo de que los bienes se confundan con los de un heredero insolvente, existen mecanismos para pedir que se mantengan separados hasta cobrar. Lo que no suele funcionar es esperar sentado: mientras se espera, los bienes se reparten y se venden.

No todas las deudas están en el mismo escalón

Hay un orden en el pago que no es discrecional. Los acreedores del fallecido cobran antes que los legatarios, y sólo lo que sobra después de pagar todo el pasivo se reparte entre los herederos. Esto tiene una consecuencia práctica muy concreta: cuando el caudal no alcanza, los legados se reducen o quedan sin efecto, y los herederos no reciben nada. No es una opinión sobre lo que es justo; es el orden que fija la ley.

Antes de firmar nada

Cómo se averigua el pasivo real de una herencia

Nadie debería aceptar una herencia sin haber hecho esta comprobación. Lleva unas semanas y evita la mayor parte de los desastres que vemos.

Deudas financieras

  • Certificados de posición global en todas las entidades del fallecido
  • Préstamos personales, tarjetas de crédito y líneas dispuestas
  • Préstamos hipotecarios y su saldo pendiente real
  • Avales y fianzas personales prestados a terceros o a sociedades
  • Consulta de ficheros de solvencia patrimonial

Deudas públicas

  • Situación censal y tributaria ante la Agencia Tributaria
  • Deudas con la Seguridad Social, sobre todo si era autónomo
  • Tributos locales impagados: IBI, tasas, sanciones
  • Deudas con la administración autonómica

Deudas ordinarias y contingentes

  • Comunidad de propietarios y derramas aprobadas pendientes
  • Suministros, seguros y cuotas de servicios domiciliadas
  • Procedimientos judiciales abiertos en los que fuera parte
  • Contratos con penalizaciones por incumplimiento
  • Responsabilidades derivadas de su actividad profesional
Datos concretos

Las dos posiciones, en términos prácticos

Los plazos que figuran a continuación son orientativos y varían según la naturaleza de la deuda y del procedimiento aplicable. Conviene confirmarlos sobre el caso concreto antes de tomar una decisión, porque algunos son breves y no admiten segunda oportunidad.

Contra quién reclama el acreedor
Contra la herencia yacente mientras nadie haya aceptado, y contra los herederos una vez aceptada. Dirigir la reclamación contra quien no corresponde hace perder meses y, a veces, el crédito.
Interpelación al llamado
Permite forzar a quien está llamado a la herencia a pronunciarse en un plazo, de modo que deje de mantener la situación indefinidamente en el aire. Es la herramienta que más desconocen los acreedores.
Responsabilidad del heredero
Ilimitada si acepta pura y simplemente, con todo su patrimonio presente y futuro. Limitada al valor de lo heredado si acepta a beneficio de inventario en tiempo y forma.
Aceptación tácita
Disponer de los bienes del caudal —vender, cobrar, vaciar cuentas— puede equivaler a aceptar. Es la vía por la que la mayoría de los herederos pierden la posibilidad de limitar su responsabilidad.
Orden de pago
Primero los acreedores del fallecido, después los legatarios, y sólo el remanente se reparte entre los herederos. El orden no es negociable entre las partes.
Hipoteca del inmueble
El préstamo hipotecario se hereda con el inmueble. Quedarse con la vivienda significa quedarse con la deuda que la grava, y conviene revisar si existía un seguro de amortización asociado.
Deudas con Hacienda
Se transmiten a los herederos, con la particularidad de que las sanciones tienen un tratamiento propio. Las deudas tributarias del causante se revisan siempre, porque aparecen cuando ya nadie las espera.

Plazos orientativos. Las duraciones y los importes de este apartado son una estimación basada en expedientes similares, no un compromiso. Dependen de las circunstancias de cada caso y de los tiempos de notarías, administraciones y juzgados, que no controlamos.

Su caso

¿Le reclaman o quiere reclamar?

Díganos desde qué lado nos escribe y qué documentación tiene. Le diremos qué margen real hay y, si es heredero, si todavía está a tiempo de limitar su responsabilidad. Primera consulta sin coste.

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Si sospecha que hay deudas, no toque las cuentas

Es el consejo más importante de toda esta página. Retirar dinero de la cuenta del fallecido, vender un vehículo o disponer de cualquier bien del caudal puede interpretarse como aceptación tácita de la herencia, y con ello se pierde la posibilidad de limitar la responsabilidad al valor de lo heredado. Pagar el funeral tiene sus matices, pero la regla general es clara: primero se averigua qué hay, después se decide, y sólo entonces se toca.

Preguntas frecuentes

Dudas desde los dos lados de la deuda

Mi padre dejó deudas. ¿Tengo que pagarlas yo?

Depende enteramente de cómo acepte la herencia. Si acepta pura y simplemente, responde también con su propio patrimonio. Si acepta a beneficio de inventario en tiempo y forma, responde sólo hasta donde alcancen los bienes heredados. Y si renuncia, no responde de nada, aunque tampoco recibe nada.

El banco me llama a mí como hijo. ¿Estoy obligado a atenderles?

Mientras usted no haya aceptado la herencia, no es deudor. Puede pedirles que dirijan la reclamación a la herencia. Lo que conviene evitar con firmeza es firmar cualquier reconocimiento de deuda o asumir un plan de pagos antes de haber decidido si acepta y cómo: eso sí puede comprometerle.

Soy acreedor y los herederos no aceptan ni renuncian. ¿Puedo hacer algo?

Sí, y es justo lo que la mayoría de los acreedores no hace. Puede dirigirse contra la herencia yacente, y puede interpelar a los llamados para que se pronuncien en un plazo. Mantener la herencia en el aire indefinidamente no es un derecho de los herederos.

Heredé un piso con hipoteca. ¿Puedo quedarme el piso y no la deuda?

No. La hipoteca grava el inmueble y viaja con él. Lo que sí conviene comprobar de inmediato es si el préstamo tenía asociado un seguro de amortización por fallecimiento, porque en ese caso puede quedar cancelado total o parcialmente. Ocurre con más frecuencia de la que la gente supone.

Ya acepté la herencia y ahora aparece una deuda enorme. ¿Hay salida?

Es el escenario difícil, y no le vamos a decir que sea fácil. Según cómo se aceptara, cuándo apareció la deuda y si se ocultó información, pueden existir vías. Lo que sí se puede hacer siempre es discutir la deuda en sí: su existencia, su importe y si sigue siendo exigible.

¿Las deudas con Hacienda del fallecido las heredamos también?

Las deudas tributarias se transmiten a los herederos, con reglas propias para las sanciones. Es un pasivo que conviene revisar siempre antes de aceptar, porque no aparece en ningún extracto bancario y suele manifestarse cuando la herencia ya está repartida.

Mi padre avaló un préstamo de mi hermano. ¿Eso se hereda?

La posición de avalista forma parte del pasivo de la herencia y no se extingue con el fallecimiento. Es una de las razones más frecuentes por las que recomendamos localizar todas las garantías personales antes de aceptar: un aval dormido puede despertarse años después.

Vocabulario

Los términos que aparecerán en los escritos

Conviene manejarlos, porque son los que van a usar tanto la entidad que reclama como el abogado de la otra parte.

Herencia yacente
El patrimonio hereditario durante el periodo que va del fallecimiento a la aceptación. Puede ser administrado, demandado y responder frente a los acreedores.
Aceptación pura y simple
La que confunde el patrimonio del heredero con el del fallecido. Comporta responder de las deudas también con los bienes propios.
Aceptación tácita
La que se deduce de actos que sólo tendría derecho a realizar quien ya es heredero, aunque nunca se haya firmado nada. Disponer de bienes del caudal es el supuesto típico.
Derecho de deliberar
La facultad de examinar el caudal antes de decidir si se acepta o se renuncia, con plazos y formalidades propias.
Interpelación al heredero
El requerimiento por el que un interesado obliga a quien está llamado a la herencia a manifestar si acepta o repudia dentro de un plazo.
Separación de patrimonios
Mecanismo que permite al acreedor hereditario evitar que los bienes de la herencia se confundan con los del heredero y queden expuestos a los acreedores de éste.
Pasivo hereditario
El conjunto de deudas y cargas del caudal. Se resta del activo para determinar qué queda realmente que repartir, y también para calcular el impuesto.
Por qué con nosotros

Quince años diciendo a tiempo «no firme todavía»

La mayoría de los problemas que nos llegan en esta materia se habrían evitado con diez minutos de consulta antes de ir a la notaría. Llevamos el tiempo suficiente en esto como para reconocer, casi de entrada, qué herencias conviene mirar despacio.

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años de ejercicio dedicados al Derecho de SucesionesDesde los dos lados: reclamando a herencias y defendiendo a herederos
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abogados colegiados que responden personalmente del asuntoICAM nº 60341 y nº 69729, comprobables en el censo público
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averiguar el pasivo real antes de aceptar; nunca al revésUnas semanas de comprobación evitan años de responder con lo propio
0 €
la consulta en la que le decimos si conviene aceptar o noIncluida la revisión de si todavía está a tiempo de limitar su responsabilidad

Y si de la comprobación resulta que la herencia está claramente en números rojos, se lo diremos con la misma franqueza: a veces el mejor consejo que podemos dar es que renuncie, y ese consejo no nos genera un expediente largo.

Continúe por aquí

Las decisiones que dependen de este análisis

Saber cuánto debe la herencia es lo que permite decidir todo lo demás. Estos son los caminos que se abren después:

desbloqueo de cuentas bancariasNo disponible

Antes de tocar una sola cuenta del fallecido conviene saber qué implica hacerlo.

Explicado en la web, pero fuera de los asuntos que asumimos hoy.

Para situarlo en el conjunto, puede volver a la página general de abogado de herencias en Madrid, con el proceso y los plazos.

Raúl Rodríguez Jiménez
Quien revisará los números

Raúl Rodríguez Jiménez

Abogado — Herencias, Testamentos y Divorcios

Antes de aceptar, deje que miremos qué hay debajo

Una herencia con deudas no es necesariamente una mala herencia: es una herencia que hay que aceptar de otra manera. Tráiganos lo que tenga y le diremos, con cifras, si conviene aceptar, aceptar con límite o renunciar.

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