Cuando el problema no es la ley, es encontrar a la familia
La situación
Fallece un hombre soltero, sin hijos y con los padres ya fallecidos. Sus herederos son tres hermanos, pero uno de ellos había muerto años antes dejando dos hijos que llevaban dos décadas sin trato con la familia y de los que nadie tenía dirección.
Qué hicimos
Reconstruimos el árbol genealógico con certificaciones del Registro Civil de tres provincias, localizamos a los dos sobrinos y acreditamos su derecho de representación. Coordinamos la comparecencia de los testigos y el requerimiento notarial.
El resultado
Acta de declaración de herederos cerrada con los cinco llamados correctamente identificados. La herencia se repartió sin impugnaciones, que era justo el riesgo: un heredero omitido puede tumbar toda la partición años después.
Duración del asunto: 4 meses
Caso real del despacho. Se han omitido nombres y todo dato que permita identificar a las partes.

