Divorcio express
Transcurridos tres meses desde el matrimonio y sin hijos menores, el procedimiento puede resolverse en muy poco tiempo.
Protegemos a sus hijos, su patrimonio y su tranquilidad.
Tramitamos divorcios y modificaciones de medidas para quienes viven en Casa de Campo con más de quince años de experiencia y primera consulta gratuita.
Le respondemos en menos de 24 h. Valoración gratuita y sin compromiso.
¿Prefiere otra vía? Escríbanos a abogado.madrid.raul@gmail.com o consulte todas las formas de contacto.
Un divorcio no empieza el día que se firma la demanda: empieza mucho antes, y casi siempre mal. RA&R Asociados lleva más de quince años en Derecho de Familia, y eso se nota en el planteamiento. El barrio de Casa de Campo pertenece al distrito de Moncloa-Aravaca, que agrupa 7 barrios en total. Trabajamos con familias de Casa de Campo de forma presencial o completamente en remoto.
Antes de redactar nada hay que decidir la vía: acuerdo entre las partes o procedimiento contradictorio, con estrategias muy distintas. Se acuerdan o se piden al juez la custodia, las visitas, los alimentos, el uso del domicilio y la liquidación del régimen económico. Si había sociedad de gananciales, hay además que inventariar y liquidar el patrimonio común. La competencia judicial corresponde a los Juzgados de Familia de Madrid, en Plaza de Castilla.
Un divorcio de mutuo acuerdo puede resolverse en uno a tres meses
El mutuo acuerdo es, con diferencia, la vía menos costosa en tiempo y en dinero. Con hijos menores se tramita en el juzgado con informe del Ministerio Fiscal; sin ellos, puede formalizarse incluso ante notario. Antes de romper la baraja conviene saber cuánto cuesta romperla. Se lo decimos sin coste.
La vía rápida y menos desgastante. Ambas partes firman un convenio regulador que fija custodia, pensiones, vivienda y reparto de bienes.
Cuando no hay acuerdo, cada parte defiende su posición y es el juez quien fija las medidas. Requiere preparación y una defensa firme.
No hay que resignarse ni negociar de nuevo lo ya decidido. Con la sentencia en la mano se pide la ejecución y se embarga lo que haga falta. Dejar correr los meses solo complica el cobro.
Es el contrato que ordena la vida de la familia después de la ruptura. Si está bien hecho, nadie tiene que volver a discutir quién recoge a los niños el puente de diciembre. Si está mal hecho, se discute todo cada mes.
Se pondera lo que ingresan los progenitores y lo que necesitan los hijos, junto al tiempo que cada uno pasa con ellos. No hay una fórmula automática, aunque los juzgados manejan tablas orientativas. Es revisable cuando las circunstancias cambian de verdad.
Nada de lo que se fija es inamovible, pero tampoco se toca a voluntad. Hace falta un cambio real y duradero en la situación de alguna de las partes. Con eso, la modificación de medidas es un procedimiento perfectamente viable.
No hay automatismos. Pesan quién se ha ocupado de los hijos hasta ahora, los horarios de trabajo de cada uno, lo cerca que vivan y si son capaces de hablarse sin convertir cada entrega en un conflicto. Con esos mimbres el juzgado decide, y la compartida es cada vez más habitual.
Hay divorcios que se resuelven en semanas y otros que se enquistan durante años. Le decimos qué vía le conviene y cuál no. Esto es lo que cubrimos para Casa de Campo:
Transcurridos tres meses desde el matrimonio y sin hijos menores, el procedimiento puede resolverse en muy poco tiempo.
Cuando la ruptura deja a uno de los cónyuges en desequilibrio económico. Analizamos si procede y en qué cuantía.
Ejecución de la sentencia cuando la otra parte deja de pagar lo que la resolución fijó.
Una de las cuestiones que más conflicto genera. Le explicamos qué criterios aplican los tribunales.
Una salida negociada que reduce el coste económico y, sobre todo, el emocional.
Cálculo, reclamación o defensa frente a peticiones desproporcionadas, con los ingresos reales sobre la mesa.
Somos un despacho de Plaza Castilla que da servicio a familias de Casa de Campo. Puede venir a vernos o resolverlo a distancia; lo que le resulte más práctico en un momento ya de por sí complicado. En qué se nota trabajar con un despacho pequeño:
Presupuesto por escrito antes de empezar. Sabrá lo que paga y por qué, sin partidas que aparecen a mitad del proceso.
El abogado que estudia su caso es el que va a la vista. Sin traspasos de expediente ni caras nuevas.
Nada de tecnicismos para impresionar. Le explicamos en qué punto está el procedimiento y qué viene después.
Con saber si hay hijos menores, bienes comunes y si hay acuerdo, ya podemos orientarle.
Revisamos circunstancias, ingresos y posibles puntos de conflicto antes de proponerle nada.
Si decide seguir, recibe el precio por escrito. Usted decide sin ninguna presión.
Llevamos el procedimiento completo y le avisamos en cada hito, sin que tenga que perseguirnos.
Trabajamos desde una única oficina, la de Plaza Castilla. Y desde ahí atendemos a clientes de Casa de Campo y de toda el distrito de Moncloa-Aravaca. Si prefiere no desplazarse, no hace falta salvo para las comparecencias que exigen su presencia.

Raquel Serrano Abuín
Abogada — Derecho de Familia y Sucesiones
Especialista en Derecho de Familia: divorcios, custodia y pensiones. Defensa firme de sus intereses y de los de sus hijos, con un trato cercano en un momento difícil.
Contar mi caso sin compromisoNuestra oficina está en Plaza Castilla 3 bis, 7º – Of. 2, en Madrid. Trabajamos con cita previa y atendemos a quienes viven en Casa de Campo también en remoto.
Los procedimientos de familia se sustancian ante los Juzgados de Familia de Madrid, en Plaza de Castilla. Si es de mutuo acuerdo y no hay hijos menores, ni siquiera hace falta juzgado: puede formalizarse ante notario.
No son eternas. Si hay un cambio sustancial y duradero de circunstancias —ingresos, trabajo, domicilio, necesidades de los hijos— cabe un procedimiento de modificación de medidas. Lo que no vale es dejar de pagar por su cuenta.
Con el convenio firmado, en pocas semanas suele estar presentado y en un par de meses resuelto. Los plazos exactos dependen de la carga del juzgado.
Con hijos menores, el uso suele atribuirse al progenitor que asume la custodia, y eso puede ocurrir aunque la vivienda sea privativa del otro. Sin hijos, se valoran las circunstancias de cada cónyuge. Es una de las cuestiones que más conviene negociar bien.
También asesoramos a vecinos del resto de barrios del distrito de Moncloa-Aravaca. Elija su barrio para ver el detalle: