Divorcio contencioso
Cuando no hay acuerdo posible. Demanda, prueba y representación en vista, defendiendo su posición con firmeza.
Su caso lo lleva un abogado con nombre, no una centralita.
Llevamos procedimientos de familia de principio a fin para residentes en Atalaya explicándole cada paso en un lenguaje que se entiende.
Le respondemos en menos de 24 h. Valoración gratuita y sin compromiso.
¿Prefiere otra vía? Escríbanos a abogado.madrid.raul@gmail.com o consulte todas las formas de contacto.
Un divorcio no empieza el día que se firma la demanda: empieza mucho antes, y casi siempre mal. Nuestro papel es que usted tome decisiones informadas, no impulsivas. Atalaya es uno de los 9 barrios del distrito de Ciudad Lineal. Damos servicio a Atalaya desde nuestro despacho de Plaza Castilla, en Madrid.
Empezamos por lo que marca todo lo demás: si hay acuerdo, se negocia y se firma un convenio regulador; si no lo hay, se plantea demanda. Sobre la mesa están siempre las mismas cuestiones: custodia, régimen de visitas, pensión de alimentos, uso de la vivienda y reparto de bienes. Y si hay bienes comunes, hay que inventariarlos, valorarlos y adjudicarlos. Los asuntos que llegan a los tribunales se ven ante los Juzgados de Familia de Madrid, en Plaza de Castilla.
La diferencia entre acuerdo y contencioso se mide en meses y en dinero
Cuando las dos partes se entienden, el divorcio es notablemente más rápido y más barato. La vía notarial solo está abierta cuando no hay hijos menores de edad; en otro caso resuelve el juzgado. Si reside en Atalaya y está valorando dar el paso, le ayudamos a hacerlo por el camino menos doloroso.
Es el camino corto: un único documento bien redactado resuelve todas las medidas de golpe.
Es más largo y más caro, pero a veces es la única forma de proteger lo que hay que proteger.
Entran en la ecuación los ingresos de ambos, los gastos reales de los menores y el reparto de tiempo. Las tablas del Consejo General del Poder Judicial sirven de referencia, pero el juez ajusta al caso concreto.
Lo primero que descarta un juez es cualquier planteamiento que no se sostenga en el día a día. Pedir una custodia incompatible con su jornada laboral resta credibilidad al resto de su posición. Preparamos el caso desde lo que usted puede sostener de verdad.
Ahí se fija absolutamente todo: hijos, dinero, vivienda y bienes. Lo redactamos cerrando los supuestos que la gente da por obvios y luego resulta que no lo eran: vacaciones, gastos extraordinarios, cambios de colegio o de ciudad.
Cabe en el mutuo acuerdo y es lo más habitual cuando la pareja tiene todo hablado. Le diremos con franqueza si su caso lo permite: forzarlo cuando hay discrepancias de fondo acaba saliendo más caro.
No hay dos divorcios iguales, ni siquiera cuando las circunstancias se parecen. Por eso estudiamos su caso antes de actuar. Esto es lo que hacemos por los clientes de Atalaya:
Cuando no hay acuerdo posible. Demanda, prueba y representación en vista, defendiendo su posición con firmeza.
Una salida negociada que reduce el coste económico y, sobre todo, el emocional.
Compartida o individual. Preparamos el caso atendiendo a lo que de verdad valora el juez: el interés del menor.
Cálculo, reclamación o defensa frente a peticiones desproporcionadas, con los ingresos reales sobre la mesa.
Transcurridos tres meses desde el matrimonio y sin hijos menores, el procedimiento puede resolverse en muy poco tiempo.
Notificaciones, poderes y competencia internacional cuando uno de los cónyuges reside fuera de España.
Atendemos procedimientos de familia de Atalaya desde nuestra oficina en Plaza Castilla, en Madrid. No hace falta que se desplace: casi todo el procedimiento se trabaja de forma telemática y le recibimos en persona cuando aporta algo. Esto es lo que nos diferencia:
Si lo que quiere pedir no se sostiene, se lo diremos en la primera consulta. Preferimos perder un encargo a alimentarle expectativas que el juzgado va a tumbar.
Gestionamos casi todo en remoto y le citamos presencialmente solo cuando aporta algo.
Le decimos cuánto puede durar y qué escenarios hay, para que no tome decisiones a ciegas.
Un contencioso cuesta dinero, tiempo y salud. Solo vamos a juicio cuando el acuerdo es realmente imposible.
Con saber si hay hijos menores, bienes comunes y si hay acuerdo, ya podemos orientarle.
Estudiamos la situación y le explicamos sus opciones reales en menos de 24 horas.
Con el presupuesto delante y sin prisa. Si prefiere no seguir, no debe nada.
No damos el caso por terminado hasta que las medidas están fijadas y son ejecutables.
Nuestro despacho tiene una sola sede, en Plaza Castilla. Cubrimos Atalaya igual que el resto de el distrito de Ciudad Lineal. Si prefiere no desplazarse, no hace falta salvo para las comparecencias que exigen su presencia.

Raquel Serrano Abuín
Abogada — Derecho de Familia y Sucesiones
Responsable de los procedimientos de familia. Firmeza en la defensa y sensibilidad en el trato: las dos cosas a la vez.
Hablar con la abogadaNos encontrará en Plaza Castilla 3 bis, 7º – Of. 2 (28046 Madrid), junto a Plaza Castilla. Si viene desde Atalaya, conviene pedir cita previa.
No son eternas. Si hay un cambio sustancial y duradero de circunstancias —ingresos, trabajo, domicilio, necesidades de los hijos— cabe un procedimiento de modificación de medidas. Lo que no vale es dejar de pagar por su cuenta.
No lo necesita. Desde 2005 basta con que hayan pasado tres meses desde el matrimonio y no hay que alegar causa alguna. Si la otra parte no colabora, se tramita por la vía contenciosa, pero el divorcio se concede igual.
Con el convenio firmado, en pocas semanas suele estar presentado y en un par de meses resuelto. Los plazos exactos dependen de la carga del juzgado.
Con hijos menores, el uso suele atribuirse al progenitor que asume la custodia, y eso puede ocurrir aunque la vivienda sea privativa del otro. Sin hijos, se valoran las circunstancias de cada cónyuge. Es una de las cuestiones que más conviene negociar bien.
También asesoramos a vecinos del resto de barrios del distrito de Ciudad Lineal. Elija su barrio para ver el detalle: